1.9.03

Sueño XXIV: Entraba al estanco para comprar tabaco, el dependiente dejaba el paquete de fortuna en el mostrador, pero al ir a cogerlo me di cuenta de que mis brazos se habían encogido y eran como los de un muñeco, de unos 10 centímetros. Entonces tengo que agacharme para coger el tabaco y el estanquero empieza a reírse.
Pillo el tabaco y salgo corriendo sin comprender nada. Me meto en el coche, pero tampoco puedo coger el volante ni cambiar las marchas, así que salgo y voy corriendo por la calle con mis ridículos brazos.
No recuerdo mucho mas, solo que en un momento aparece alguien que quiere pegarme o robarme o algo así, no se, y yo intento darle un guantazo con todas mis fuerzas pero no hace mas que reírse sin inmutarse por mis golpes.
Luego me desperté.

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